Películas Reseñas

Chilangolandia: El surrealismo de la Ciudad de México

"Chilangolandia" busca representar todos los aspectos característicos de la CDMX dando como resultado un revoltijo de momentos inconclusos.

La Ciudad de México, ese estado de la República Mexicana reconocido en todo el mundo por su gente cálida y amable, pero también por todos los momentos históricos que han sucedido aquí, conocido también como “Chilangolandia”, termino que en un principio era considerado despectivo ya que funciona las palabras del náhuatl ‘chile’ y ‘chango’ por lo que ya te imaginarás para que solían usarse.

En ‘Chilangolandia’ nos trasladamos a ese lugar donde suceden muchas cosas y se cuentan muchas historias, como la de Ramiro, el taxista. Él está convencido de que su vida cambiará cuando su sobrino “El Chulo” se convierta en la próxima estrella de fútbol al probarse en las fuerzas básicas. Del otro lado de la ciudad, Carmen y Miguel – una mujer que busca desesperadamente mejorar su situación económica en compañía de su marido mandilón – recibirán por equivocación una maleta con 10 millones de pesos. El dueño de la maleta buscará recuperar su dinero mientras que Carmen y su marido deberán pagar sus deudas y gastarse el dinero antes de que los atrapen.

Si bien desde sus promocionales e incluso la sinopsis dejan más que claro que está no es una joya cinematográfica, tampoco es la peor del año, al grado en el que si resides en la capital mexicana o tienes amigos o familiares que si, será constante la comparación con sus actitudes y anécdotas ya que se rescatan varios de losas representativos elementos de la CDMX, desde su cultura hasta sus más populares calles y avenidas, paseando de norte a sur durante las casi dos horas que dura la película.

Un par de puntos a favor de la producción es que se atrevieron a armar una película sin ningún estímulo fiscal del gobierno, algo que ya no suele suceder con tanta constancia ya que si bien hoy en día puedes armar una película con un celular, Carlos Santos y su equipo decidieron usar sus propios ingresos sabiendo lo complicado y costoso que esto es. Además, hay escenas dónde al fondo podemos ver a personas con cubrebocas, por lo que podemos darnos cuenta que se filmó en temporada pandémica, uno de los peores momentos para el cine mexicano ya que los permisos para filmar eran escasos y aún más complicados de obtener.

Cabe señalar que está es la primera película de ficción de Carlos, después de haber dirigido varias telenovelas y un par de documentales, Carlos decidió emprender un nuevo reto en su carrera yendo más allá de lo que alguna vez se.oudo haber imaginado y que mejor que honrando a esa ciudad que lo vio crecer.

En algunas ocasiones, su director llegó a comentar que algunas escenas se filmaron de una forma similar a ‘Jackass’, ya que llegaban a una locación y mientras los actores interpretaban sus respectivos papeles, de forma indirecta se incluía a la gente que iba pasando por el lugar dandoles una oportunidad que muy posiblemente ninguno de ellos se imagino en su momento.

Ahora sí, hablemos de la parte incomoda de la película, empezando por ni más ni menos que Liliana Arriaga, mejor conocida como ‘La Chupitos’, personaje que ha interpretado por más de 20 años, encasillandose en este personaje que ligeramente se ha convertido en su única piel, ya que rara vez la podemos ver sin su representativo vestuario. Tuvieron que pasar más de 20 años para que alguien la incluyera en una película, sin embargo tal parece que no supo aprovechar la oportunidad, ya que es ‘La Chupitos’ solo que bañada y con familia, los mismos ademanes, frases y comportamiento; o Liliana ya perdió ese límite entre personaje y actriz, o simplemente ya no puede interpretar a nadie más.

Su guión es otro de sus más grandes errores, ya que pretendieron crear varias historias que funcionarán de forma paralela, sin embargo esto no logro suceder ya que hay personajes que en ningún momento se cruzan y ni siquiera saben que exite la otra trama. Son un aproximado de tres películas en una. Quiso destacar tantos elementos de la ciudad, que terminó haciendo un revoltijo de referencias y parodias inconclusas y armadas al azar.

En conclusión, “Chilangolandia” es una parodia de la CDMX que rescata algunos de sus más representativos elementos en un revoltijo audiovisual que bien podría haber servido para armar al menos tres películas diferentes. La representación gráfica del surrealismo de la capital.

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