Control Z – ¿Elite versión mexicana?

En un país donde las narco-series son el tema del que todos hablan a pesar de su mala calidad y poca creatividad, llega una nueva alternativa que busca romper con algunos estereotipos mientras tocan tas sociales que en cierto modo siguen siendo un tabú.

Control Z se desarrolla en el “Colegio Nacional” una preparatoria en la que se encuentran chicos de distintos status sociales y con personalidades totalmente diferentes unas de las otras. Un día, mientras el grupo de quinto año se encuentra en una conferencia con el director Quintanilla, un hacker decide apoderarse de la pantalla para exhibir a una de sus compañeras. Dicha acción provoca una cadena de problemas que a lo largo de la serie se van solucionando y al mismo tiempo generan un caos mayor que termina cobrando la vida de uno de ellos.

Si bien la trama es original, los personajes no lo son tanto, no falta la niña bien que resulta ser todo lo opuesto a lo que aparentaba, el junior hijo de un político, los típicos bullys que durante los ocho capítulos no hace más que atormentar a todo aquel que se deje y la chica inadaptada que termina solucionando todo.

Cabe destacar que el elenco en su mayoría no tienen trayectorias tan largas en televisión, salvo por algunos casos en los que incluso vienen cargando con su personaje anterior el cual les impide ser tomados en serio (Michael Ronda), todos con pasados distintos en ambientes totalmente diferentes uno del otro que generan un ambiente fresco con rostros nuevos que gracias a Netflix se darán a conocer a partir de ahora.

La fotografía es uno de sus más importantes logros, no en vano es una producción de Lemon Studios, productora que incluso ha ganado un premio Emmy. Los tonos de luz, encuadres, ángulos e incluso la musicalización son una maravilla en comparación con otras producciones que se han realizado en México.

Como había dicho anteriormente, Control Z incluye casos que hasta la fecha son tabú en México, como es el caso de las personas LGBTQ+, quienes tienen que vivir en las sombras por temor a ser juzgados, y aquí se réplica eso casi todo el tiempo, remarcando una y otra vez que son gays a pesar de que era evidente desde el principio.

A pesar de tener muchísima similitud con la serie española ‘Elite’, hay elementos que ayudan a disminuir tal comparativo, como lo es la forma de vida de los protagonistas (bueno, de algunos) la trama y el vestuario, per no podemos defenderlos del todo porque, al igual que en España, utilizan actores mayores de 20 años para que interpreten a chavos bien que se la viven en fiestas, tomando alcohol y consumiendo drogas.

La protagonista es un mar de sorpresas, difícil de deducir, pero al fin a cabo un personaje simple del cual puedes descifrar algunas de sus acciones por el simple hecho de que las predispone desde tiempo atrás. Ana Valeria Becerril es una actriz ganadora del Ariel, por lo que no se anda con rodeos cuando de actuar se trata, se esfuerza y nos da una Sofia implacable y que lucha por descubrir la verdad con el simple hecho de observar a la gente.

En la cuestión del supuesto hacker estamos un poco más a la expectativa, porque dadas las circunstancias cualquiera podría serlo, aunque desde el segundo capítulo empiezan a barrer con algunos sospechosos y no queda más que dos o tres posibles sujetos de los cuales muy posiblemente no logres descifrar quién fue el causante de todo hasta que veas los últimos capítulos.

Hablemos de Michael Ronda, quien interpreta a Javier William, un ex futbolista que por ‘causas misteriosas’ dejó de jugar ese deporte y prefirió mantener un perfil bajo. Si bien Michael no se caracteriza por ser alguien multifacético, aquí lo vemos muy neutral, sin chiste y forzado, realizando acciones absurdas e incongruentes que tal vez ni el solo se haya creído (tan fácil como decir que choca dos veces de la nada y sin ninguna razón lógica a pesar de saber que le ira mal por hacerlo). En los últimos capítulos aparenta ser alguien más inestable mentalmente y de la nada de un momento a otro ya está como si nada. Trata de crear un personaje nuevo y maduro, pero se estanca por los fantasmas de su pasado como chico Disney.

Hay un momento en el que se adula al gobierno actual con la frase “Este gobierno si está castigando a los corruptos” y hay de dos. O es un universo alterno donde México es un país maravilloso libre de corrupción en el poder o les gusta adular a la bancada que está hoy en día en el gobierno, porque a pesar de lo que diga nuestro cabecita de algodón, la corrupción hoy en día está más fuerte que nunca.

Nuestro antagonista se va rolando con varios de los personajes. De repente puede ser uno y en un giro inesperado termina siendo otro totalmente distinto para llegar a un punto en el cual no esperábamos llegar y que hubiera podido terminar de un modo más inteligente que ese (Pista: El dinero lo puede todo).

En conclusión, ‘Control Z’ es la muestra de que se puede hacer más que narco-series en México, con una trama entretenida, giros inesperados y un pretexto para poder armar una segunda temporada (la cual por obvias razones no podrá llevar la misma problemática que está).

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s